Mientras el discurso oficial insiste en vender una salud pública “de calidad Dinamarca”, la realidad en los centros de trabajo de Yucatán se desmorona entre aguas negras, pestilencia y abandono institucional. Este lunes, la enfermera Paulina Esquivel exhibió en un video las condiciones insalubres en las que opera la Jurisdicción Sanitaria Número 1, en el vetusto edificio de la colonia Alemán.
Las imágenes muestran cómo en las paredes y techos, de los drenajes colapsados emanan aguas negras, olores insoportables y focos de contaminación que ponen en riesgo directo la salud del personal. Durante al menos un año, denuncian trabajadores, no se invirtió un solo peso en el mantenimiento de la infraestructura, evidenciando el absoluto desprecio de las autoridades por la seguridad e higiene laboral.
Hasta hace unos días, la Jurisdicción estuvo bajo el mando de Miguel Moreno Camelo, quien abandonó el cargo para buscar la Secretaría General de la Sección 67 del SNTSA. El caso deja al descubierto la herencia de abandono, carencias y negligencia que Moreno Camelo dejó en clínicas, hospitales y centros de salud de la zona, mientras ahora pretende encabezar una organización sindical.
En el video, Esquivel denuncia las condiciones infrahumanas en las que se obliga a laborar al personal de salud, resultado directo de una gestión que ignoró por completo la infraestructura básica. Moreno Camelo arrastra, además, antecedentes de señalamientos por presuntas prácticas irregulares, como la venta de plazas sindicales y tráfico de medicamentos de uso delicado, acusaciones que nunca fueron aclaradas y que hoy cobran relevancia ante el deterioro evidente de los servicios.
Trabajadores de la Secretaría de Salud de Yucatán advierten que este escenario no es casual, sino producto de una red de impunidad. Señalan que Moreno Camelo goza de protección política, al contar con el respaldo del director de Regulación Sanitaria, Domitilo Carballo Cámara, quien también ha sido señalado públicamente por presuntas extorsiones a establecimientos, como lo denunció la cadena Sonora’s Grill.
Frente a la indignación generada por la difusión del video, la dirigencia de la Sección 67 del SNTSA, que se encontraba de gira en el oriente del estado, anunció que este martes acudirá al edificio para constatar el desastre sanitario y definir acciones. Mientras tanto, los trabajadores siguen laborando entre la suciedad y el riesgo, pagando con su salud el costo de la negligencia oficial.


