Para proteger la economía costera, la salud pública y la seguridad alimentaria de miles de familias que dependen del mar, el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y Environmental Defense Fund de México (EDF México) impulsan una estrategia integral de adaptación climática centrada en el monitoreo comunitario de Florecimientos Algales Nocivos (FAN), conocidos popularmente como mareas rojas.

La iniciativa se desarrolla en coordinación con la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (SEPASY) y la Federación Regional de Sociedades Cooperativas de la Industria Pesquera de la Zona Oriente del Estado. Recientemente, las comunidades de San Felipe y Río Lagartos albergaron talleres de capacitación para dotar a pescadores, acuacultoras y monitoras locales de herramientas científicas que permitan detectar de forma inmediata variaciones en las condiciones del agua.
”El objetivo trasciende una capacitación puntual: buscamos consolidar una red permanente de observación costera donde el conocimiento empírico de las comunidades se respalde con rigor científico e institucional.”

Ciencia aplicada y gobernanza ambiental
En este esfuerzo conjunto, el CICY aporta la base científica para analizar la dinámica de los FAN, interpretar los datos de campo y desarrollar mecanismos eficaces de detección oportuna. Por su parte, EDF México orienta su labor a fortalecer la gobernanza local y la articulación entre autoridades, sector productivo y academia para acelerar medidas adaptativas ante el cambio climático.

Una red preventiva para el litoral yucateco
La información recopilada en los puertos del oriente se integrará a las labores del recientemente decretado Comité de Seguimiento y Evaluación de Florecimiento Algal Nocivo en Yucatán, sumándose a los esfuerzos de vigilancia sanitaria estatales y federales.
Este esquema colaborativo sitúa a San Felipe y Río Lagartos como municipios modelo en resiliencia costera. Las organizaciones promotoras prevén que este sistema de monitoreo participativo pueda replicarse en otros puntos estratégicos del litoral yucateco para blindar la actividad pesquera ante contingencias ambientales.


