Washington, D.C. — El gobierno de Estados Unidos intensificó su estrategia para afianzar el control sobre el petróleo venezolano, luego de incautar al menos dos buques sancionados que transportaban crudo y anunciar planes para relajar ciertas sanciones, con el objetivo de supervisar directamente la venta del petróleo de Venezuela a nivel mundial.
Las acciones, confirmadas este miércoles por autoridades estadounidenses, reflejan una política más amplia de Washington para controlar la distribución de los productos petroleros venezolanos, particularmente tras la remoción del presidente Nicolás Maduro en una incursión militar, de acuerdo con fuentes oficiales.
Petróleo como eje de control geopolítico
Ambos movimientos —la incautación de embarcaciones y la modificación del régimen de sanciones— evidencian la determinación del gobierno estadounidense por dirigir los próximos pasos en Venezuela a través de sus vastos recursos energéticos, luego de que el presidente Donald Trump afirmara públicamente que Estados Unidos “gobernará” el país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que el petróleo incautado en los buques interceptados tanto en el Atlántico Norte como en el mar Caribe será incorporado a un acuerdo anunciado por Trump, mediante el cual Venezuela proporcionaría hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
“Uno de esos barcos que fue incautado y que tenía petróleo en el Caribe, ¿saben lo que las autoridades interinas están pidiendo en Venezuela?”, declaró Rubio tras una sesión con legisladores.
“Quieren que ese petróleo incautado sea parte de este acuerdo. Entienden que la única manera de mover petróleo y generar ingresos sin colapso económico es si cooperan y trabajan con Estados Unidos”, añadió.
Incautación de dos buques sancionados
El Comando Europeo de Estados Unidos informó que el buque mercante Bella 1 fue interceptado en el Atlántico Norte por presuntas violaciones a las sanciones estadounidenses. De acuerdo con el reporte oficial, Washington seguía a la embarcación desde el mes pasado, luego de que intentara evadir un bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que fuerzas estadounidenses tomaron el control del petrolero M Sophia en el mar Caribe, reforzando así el cerco marítimo sobre el transporte de crudo venezolano.
Nuevas reglas para la exportación de crudo
Además del embargo petrolero vigente, el Departamento de Energía de Estados Unidos señaló que todo el petróleo que entre o salga de Venezuela deberá hacerlo exclusivamente a través de canales aprobados por la ley estadounidense y alineados con los intereses de Washington.
Este esquema otorgaría a Estados Unidos un control directo sobre las mayores reservas probadas de crudo del mundo, una posición que podría traducirse en un mayor dominio sobre el suministro petrolero global y una capacidad significativa para influir en los precios internacionales del petróleo.
Impacto global
Analistas advierten que esta estrategia no solo redefine la relación entre Estados Unidos y Venezuela, sino que también podría alterar el equilibrio energético mundial, al colocar bajo supervisión estadounidense una de las principales fuentes de crudo del planeta.
Mientras tanto, el futuro del sector petrolero venezolano queda estrechamente ligado a las decisiones que se tomen en Washington y al nuevo marco de control impuesto sobre la producción, transporte y comercialización del petróleo del país sudamericano.


