La familia de Wilbert Koh Bacab, de 47 años, lanzó una denuncia pública urgente por presuntas negligencias médicas y omisiones graves en su atención tras un accidente en motocicleta, señalando directamente a la Clínica Juárez y al Hospital General Regional No. 1 del IMSS como responsables del deterioro de su estado de salud.
De acuerdo con el testimonio difundido a medios y autoridades sanitarias, el 14 de febrero Wilbert fue trasladado a la Clínica Juárez luego del accidente. Sin embargo, aseguran que el personal médico minimizó sus lesiones y se negó a realizar una valoración adecuada, argumentando que solo presentaba “raspones”. Ante la falta de atención, la familia optó por llevarlo a un centro privado, donde estudios radiológicos confirmaron fracturas múltiples de gravedad.
Al regresar con las placas, lejos de recibir tratamiento inmediato, el paciente fue mantenido durante horas sentado en una silla, pese a presentar lesiones en cadera y columna. Posteriormente, se les informó que el impacto había provocado daño muscular severo con liberación de mioglobina, condición que derivó en insuficiencia renal aguda.
La familia sostiene que durante varios días no recibieron diagnósticos claros ni información coherente sobre su evolución. Únicamente se les indicó que el riñón “se desinflamaría” y que sería trasladado para cirugía de cadera al IMSS T1. No obstante, denuncian que el traslado se realizó sin expediente clínico, ni físico ni digital, a pesar de que la clínica aseguró que toda la información sería enviada.
Al arribar al hospital, el personal se habría negado a medicarlo o intervenirlo debido precisamente a la ausencia de documentación médica. En medio del dolor intenso del paciente y la incertidumbre de sus familiares, una hija intentó documentar la situación, pero asegura que fue agredida por una enfermera, quien le quitó el teléfono y la expulsó del área


