Para descentralizar los beneficios del auge turístico y llevar bienestar directo a las familias de las comunidades mayas, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada consolidó el programa “Mérida Comunitaria”. Esta iniciativa se posiciona como un referente de turismo con justicia social, permitiendo que el desarrollo económico camine de la mano con la preservación de la identidad cultural.
Un modelo de éxito en las comisarías
Durante la presentación de resultados de la primera generación, la presidenta municipal destacó que este programa no solo busca atraer visitantes, sino dignificar la vida en las comunidades. “Reafirmamos nuestro compromiso con las comisarías. Su riqueza cultural y natural es lo que hace a Mérida un lugar con identidad propia”, afirmó Patrón Laviada.

Actualmente, 10 proyectos emblemáticos lideran esta transición hacia un modelo sostenible, abarcando desde meliponarios y rutas ecoturísticas hasta cooperativas artesanales en puntos estratégicos como:
- Xcunyá: Kuchil Kaab y Rutas Xcunyá.
- San Pedro Chimay: El Encuentro y Bioparque Pakal Kaax.
- Chablekal: Meliponario Lol Bé.
- Tamanché: Melipona Guardiana y Rancho San Antonio.
- Dzityá: Maya Contemporánea.

Cifras que respaldan el crecimiento
El fortalecimiento de estos proyectos ocurre en un momento clave para la capital yucateca. Tan solo en mayo de 2025, el aeropuerto de Mérida movilizó a más de 309 mil pasajeros, consolidando a la ciudad como el séptimo destino con mayor llegada de turistas a nivel nacional y el cuarto con mayor estadía promedio (2.1 días).

Innovación digital y empoderamiento femenino
Para garantizar la sostenibilidad del proyecto, el Ayuntamiento de Mérida ha implementado acciones transversales:
- Plataforma de Reservaciones: Se proyecta la creación de un sitio municipal con pagos electrónicos directos para facilitar el acceso a estas experiencias.
- Red de Mujeres Emprendedoras: Un colectivo de 119 artesanas que fortalece su autonomía económica mediante espacios de comercialización.
- Segunda Generación: La nueva convocatoria ya está en marcha, priorizando la gastronomía tradicional y oficios ancestrales como el bordado y el urdido de hamacas.

Con alianzas estratégicas en alcaldías de la CDMX y Baja California Sur, Mérida busca que el turismo no solo sea una cifra estadística, sino una herramienta de cambio real que “late con identidad, orgullo y justicia social”.


