Momentos de tensión se vivieron ayer en las inmediaciones de la clínica del ISSSTE Lindavista, luego de que un empleado del nosocomio, identificado bajo el mote de “El Veneno”, detonara un arma de fuego tras un presunto conflicto pasional. Los hechos han escalado a una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por el delito de intento de feminicidio.
El origen del conflicto
De acuerdo con testimonios recabados, el agresor —quien se desempeña como camillero— increpó a su expareja, también trabajadora del hospital, al encontrarla acompañada por un empleado del área de cocina a las afueras de la unidad médica. Tras una confrontación física y verbal, “El Veneno” sacó un arma y realizó dos disparos al aire, lanzando amenazas de muerte antes de emprender la huida.
Operativo y hermetismo institucional
Ayer viernes, la situación volvió a generar alerta en el sector salud. Agentes de la Policía Estatal de Investigación (PEI) acudieron al sitio para cumplimentar una orden de aprehensión. Sin embargo, un grupo de compañeros del agresor habría intervenido para obstaculizar la labor policial, permitiendo que el sujeto evitara el arresto momentáneamente.
Hasta el momento, la directiva del ISSSTE no ha emitido un comunicado sobre los protocolos de seguridad internos, lo que ha generado preocupación entre los derechohabientes y el personal médico, ante la evidencia de que un empleado portaba un arma de fuego dentro del entorno laboral.
Acciones legales
La víctima ha ratificado su denuncia ante las autoridades ministeriales. Debido al nivel de violencia mostrado y el uso del arma, el caso se sigue bajo los protocolos de violencia de género e intento de feminicidio. Se espera que en las próximas horas la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) o la FGE brinden detalles sobre la situación jurídica del implicado.

