•La inspección reveló la destrucción de más de 10,000 m2 de selva para un proyecto turístico ilegal.
En una respuesta a denuncias ciudadanas, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detuvo un grave atentado contra el patrimonio natural de Yucatán. Autoridades federales impusieron una clausura total temporal a un proyecto de infraestructura turística en el municipio de Abalá, tras detectar la perforación ilegal de un cenote y la deforestación masiva de selva virgen.
Durante la inspección realizada el pasado 18 de marzo, los peritos ambientales confirmaron el daño en una extensión de 10,750 metros cuadrados. Los responsables del proyecto no solo removieron vegetación nativa para abrir caminos, sino que realizaron excavaciones tipo mina con la intención de conectar dos puntos mediante un canal artificial, simulando un río subterráneo.

Impacto irreversible en la biodiversidad
La remoción de la selva mediana caducifolia afectó ejemplares de especies endémicas y maderables de alto valor ecológico, entre las que destacan:
- Chaca (Bursera simaruba)
- Tzalam (Lysiloma bahamensis)
- Jabín (Piscidia piscipula)
- Dzidzilché (Gymnopodium floribundum)

Estas acciones se ejecutaron sin los permisos de Cambio de Uso de Suelo en Terreno Forestal que otorga la Semarnat. Al momento de la diligencia, un operador de maquinaria pesada fue el único presente, quien se negó a firmar el acta de inspección argumentando falta de facultades legales.

La Profepa advirtió que este tipo de intervenciones sin sustento ambiental generan impactos severos e irreversibles en el ecosistema de cenotes, vital para la recarga de los mantos acuíferos en la Península de Yucatán.



