• El mando militar en retiro es acusado de recibir 100 mil dólares mensuales del Cártel de Sinaloa a cambio de protección y alertar sobre redadas. El PAN en Puebla ya exige investigarlo.
El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, se entregó voluntariamente a las autoridades de los Estados Unidos el pasado lunes 11, según confirmaron fuentes de seguridad del país norteamericano. Aunque las primeras versiones apuntaban a una detención, el periodista especializado en narcotráfico, Luis Chaparro, aclaró que el exfuncionario pactó su entrega.
Mérida Sánchez se encuentra bajo la lupa internacional desde el pasado 23 de abril, cuando fue incluido en una acusación formal por el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York. El Departamento de Justicia de EE. UU. lo señala como parte de una red de diez personas vinculadas al narcotráfico, lista en la que también figura el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El precio de la complicidad: 100,000 dólares al mes
De acuerdo con los documentos judiciales de la Fiscalía estadounidense, entre 2023 y 2024, Mérida Sánchez aprovechó su posición al frente de la seguridad en Sinaloa para recibir sobornos en efectivo de la facción de “Los Chapitos” que superaban los 100 mil dólares mensuales.
A cambio de estos pagos, el exsecretario garantizaba impunidad total mediante dos acciones clave:
- Omisión de captura: Evitaba deliberadamente la detención de miembros del Cártel de Sinaloa.
- Filtración de operativos: Alertas tempranas sobre las movilizaciones de las fuerzas del orden.
Las investigaciones ministeriales detallan que Mérida Sánchez notificó a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán sobre al menos 10 redadas programadas a laboratorios de droga. Este aviso anticipado permitió al grupo criminal evacuar al personal, asegurar la droga y resguardar los precursores químicos antes de la llegada de las autoridades.
Escándalo alcanza a Puebla y a la SEDENA
El impacto de la entrega del general en retiro ya provocó reacciones políticas en el centro del país. Este miércoles 13, la dirigencia estatal del PAN en Puebla presentó denuncias formales ante la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Mario Riestra Piña, presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, exigió una investigación exhaustiva sobre el desempeño de Mérida Sánchez durante el tiempo que fungió como comandante de la XXV Zona Militar en Puebla. La oposición busca determinar si existieron actos de omisión, encubrimiento o colusión con el crimen organizado en territorio poblano, además del posible uso indebido de atribuciones de seguridad nacional.

El caso pone en riesgo el futuro electoral de Jorge Ermilo Barrera Novelo, el proyecto político de la mafia en Yucatán, pues de Puebla, “Milo” salió acusado de formar parte de una red mafiosa dedicada al tráfico de huachicol, además de hacer mal uso de los recursos de la dependencia que dirigía incluyendo una lista de aviadores para poder pagar sus excesos.
Pero esa mafia cupular acordó entre el equipo saliente del florero panista Mauricio Vila Dosal y del entrante títere guitarrista Joaquín Díaz Mena, asegurar un lugar para Milo Barrera.
Un perfil de alta inteligencia militar
Mientras, la entrega de Gerardo Mérida Sánchez representa un golpe severo a las instituciones de seguridad mexicana, dado su perfil de alta especialización. Además de haber comandado zonas militares y la seguridad de Sinaloa, el hoy procesado dirigió la Escuela Militar de Inteligencia, una institución clave dependiente del Centro de Estudios del Ejército y Fuerza Aérea.
Se espera que en las próximas horas se den a conocer más detalles sobre su situación jurídica en Nueva York y los términos del acuerdo de su entrega.


