Un establecimiento de telas ubicado sobre la calle 35, en la colonia Centro, fue objeto de una diligencia de embargo la mañana de este lunes, luego de que una autoridad laboral emitiera un laudo que ordena el pago de un millón 25 mil pesos por concepto de indemnización y prestaciones derivadas de un despido injustificado.
La acción fue encabezada por un abogado particular, acompañado de personal adscrito a la Casa de Justicia, quienes acudieron al negocio para dar cumplimiento a la resolución emitida tras un proceso legal que se prolongó durante un año y ocho meses.
La beneficiaria del fallo, identificada como Flora, trabajó durante cuatro años en la tienda. De acuerdo con su testimonio, durante ese periodo enfrentó —junto con otros empleados— condiciones laborales que consideró irregulares, señalando que no se respetaban horarios establecidos ni tiempos de descanso y alimentación.
Según explicó, tras externar su inconformidad y exigir mejoras en las condiciones laborales, fue despedida, motivo por el cual inició una demanda. Finalmente, la autoridad competente resolvió a su favor y condenó a la empresa al pago correspondiente.
Durante la diligencia, representantes del establecimiento propusieron cubrir el adeudo mediante la entrega de rollos de tela; sin embargo, la parte demandante rechazó la oferta al argumentar que la mercancía ofrecida no cumplía con condiciones adecuadas, al tratarse presuntamente de material viejo y usado.
Ante la falta de un acuerdo, se determinó avanzar con la solicitud de embargo de cuentas bancarias del negocio para garantizar el cumplimiento del laudo.
El procedimiento se desarrolló bajo los protocolos legales establecidos y sin incidentes en el lugar, marcando un precedente en materia de cumplimiento de resoluciones laborales en el primer cuadro de la ciudad.


