Tras semanas de incertidumbre y una creciente exigencia social por transparencia en el sector salud, el Gobierno del Estado dio un giro en su estrategia original. El Hospital de la Amistad Corea-México no será entregado a Pemex, como se había proyectado inicialmente, sino que se integrará al modelo de colaboración con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Este cambio de rumbo se formalizó mediante la firma de un convenio entre el IMSS Yucatán y el nosocomio, asegurando que la unidad médica no solo mantendrá sus puertas abiertas, sino que iniciará un proceso de transición hacia el esquema IMSS-Bienestar. Con esta medida, se busca garantizar la gratuidad y universalidad de los servicios, especialmente para la población infantil y juvenil que no cuenta con seguridad social.
Fortalecimiento en lugar de cesión a Pemex
La decisión de vincularse con el IMSS en lugar de la paraestatal petrolera responde a la necesidad de optimizar la infraestructura hospitalaria existente para atender la sobredemanda de servicios en la entidad. El acuerdo permitirá que pacientes que superen la capacidad instalada de las clínicas del IMSS puedan ser referidos al Hospital de la Amistad de manera ordenada y eficiente.
Además de asegurar la permanencia del hospital, las autoridades de salud informaron que se contempla una modernización integral que incluye:
- Nuevas áreas de rehabilitación para pacientes adultos e infantiles.
- Equipamiento tecnológico de vanguardia y procesos digitales.
- Un comité de seguimiento para vigilar la calidad de los servicios durante la transición.
Impacto en la comunidad coreana
Representantes de la comunidad coreana en Yucatán (Koryuc) estuvieron presentes en el acto, validando la continuidad del pacto de colaboración que dio origen al hospital. La Secretaría de Salud de Yucatán dijo que este convenio es una pieza clave para avanzar en la universalización de la red de salud, evitando que los derechohabientes tengan que trasladarse a otros estados para recibir atención especializada.


